domingo, diciembre 12, 2010

Las puertas de la percepción

Las puertas de la percepción



Hace unos cuantos años, en alguna clase o una conferencia, Diego Golombek recomendó un libro. Dijo que era un libro chico, que se leia rápido y que estaba muy bueno. Desde ese momento recorrí kioskos y librerías preguntandó por él. Cada vez que iba a una libreria, preguntaba y la respuesta era siempre: No, no lo tengo. Me acostumbré tanto a que nadie lo tenga que ya lo usaba para sacarme de encima a esos que preguntan que queres ni bien entras a una libreria a mirar. Es una buena estrategia sabiendo que no va a estar.
Hace unos dias fue la fiesta de fin de año de Globant, se hizo en un boliche llamado Groove que queda en Plaza Italia. Un lugar que me gusta porque hay una serie de puestos de libros y revistas usadas que mis viejos me llevaban cuando era chico y vivia en Buenos Aires (entre los 6 y 8 años, principios del los '80). Ahi cambiaba las Patoruzú, Patoruzito e Isodorito (incluso una vez compré una de Jaimito). Tengo bueno recuerdos porque ahi me compraron libros de la serie "Elige tu propia aventura" y "La guía del buen espía".
Volviendo al 9 de Diciembre de 2010, llegué al boliche a las 8PM como decía la invitación, y me trataron como un desubicado (¿como se te ocurre llegar a la hora que te dicen?) y me dijeron que espere como media hora.
Asi que me cruzé a la feria esa a mirar, y de casualidad lo veo. "Las puertas de la percepción" de Aldous Huxley. Pregunto el precio, $15. Creyendo que tenia mas plata de la que tenía realmente, intenté regatear "por deporte". Asi le saqué $14, pero cuando me dí cuenta que no tenía conmigo la plata que creía que tenia, tuve que contar monedas hasta llegar a $12,5 y me lo dejó a ese precio.
Luego para mas suerte encontré tirado a unos metros otro libro, aparentemente sobre enseñanza crítica de la religión, lo agarré y fui al boliche con los 2 libros. El de Huxley entraba en el bolsillo, el otro, no. Pero adentro me avivé que lo podía dejar en el guardarropa y eso hice. Estab tan emocionado que hasta twitié sobre eso.
Salí antes de las 12 y llegué a mi casa tipo 2AM. Le mostré a mi esposa el libro y mientras le decía que era me dí cuenta de un problema....
Ese no era el libro. El libro que Diego suele recomendar es "Los tónicos de la voluntad" por Ramón y Cajal. ¿De donde saqué que era ese? Quién sabe. Quizas porque era chico (aprox 100pg.), viejo y de un tema relacionado con las clases de Diego (especialmente las clases de fisiología).
Como sea, lo leí y está muy bueno.
Se trata del relato de un "viaje" de Huxley producto de un saque de Mescalina, un alcaloide producto de un cactus.
En cuanto a "Los tónicos de la voluntad", decidí que ya no tenía porque seguir esperando, lo busqué online y lo encontré en Mercado Libre. Asi que lo compré. Cuando lo tenga y lo lea comentaré que tal está.


Cactus Peyote Foto Wikipedia (dominio público).

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